El número de robos aumenta cada año porque mucha gente tiene pequeños descuidos que provocan que otras personas se aprovechen de la situación y les roben delante de sus narices. Para evitar que sigan ocurriendo estas desgracias, hoy os ofrecemos unos consejos para hacer que su hogar sea un lugar más seguro y para que usted pueda vivir con más tranquilidad. Algunos son muy básicos e incluso lógicos, pero a día de hoy siguen sin cumplirse, así que aquí le dejamos aquellos más comunes

¡Ojo con los descuidos!

Algo muy común es salir a casa de la vecina o a la tienda de enfrente para comprar algo rápido y dejar la puerta entreabierta. Eso es un grave error porque si alguien le ve hacer eso es capaz de entrar en su hogar para sustraer cualquier objeto. Si lo haces a diario, y esa persona lo sabe, en cualquier momento puede entrar en su casa para robarle algo sin que se de cuenta. Por ello es preferible que cierre la puerta con llaves aunque esté muy cerca de su vivienda. Se tarda menos de 20 segundos en hacerlo y protegerá la entrada principal. Pequeños gestos como éste que pueden salvar grandes desgracias a la larga.

Que alguien de confianza revise su casa

Es muy típico que la gente se vaya una o dos semanas de vacaciones en verano y dejen la vivienda con las ventanas cerradas, las luces apagadas y todo en silencio como si estuviera abandonada. Para evitar que entren okupas o para evitar robos a cualquier vecino o familiar de confianza no le supondrá ningún esfuerzo acudir a su hogar para revisar que todo esté en orden. Es aconsejable que suba y baje ventanas y deje alguna luz encendida para que nadie de alrededor crea que la casa está vacía. Si no conoce a nadie o no confía en los vecinos pues tendrá que dejar alguna persiana entreabierta o alguna luz encendida, como le acabamos de indicar, para que ningún ladrón sospeche de que esté la vivienda sola.

Revisa las puertas y ventanas antes de dormir

Un despiste muy común es irse a dormir y no comprobar si las puertas están cerradas con llave o si las ventanas están bien cerradas. Aunque es habitual que las noches frescas de verano se dejen las ventanas abiertas es preferible cerrar las de aquellas estancias donde no haya nadie. Es decir, cerrar las ventanas de las habitaciones en las que nadie esté durmiendo porque los ladrones podrían colarse por ahí.  A veces el lugar más descabellado es aquel por donde podrían entrar. Así que, si no quiere llevarse un susto de madrugada, es mejor que haga este esfuerzo.

¡No le abras la puerta a cualquier persona!

Si espera la llegada de un amigo, de un familiar o de alguien especial es común que abramos la puerta cuando suena el timbre. Pero si no esperas a nadie es preferible preguntar que quién es o mirar por la mirilla, ya que puede ser alguien que se haga pasar por un vendedor de libros, de enciclopedias, butanero, cartero o repartidor de productos online. Es aconsejable que las personas mayores sepan el peligro que tiene abrirle la puerta a cualquiera. Sobre todo si viven solos, porque son el colectivo que más sufre este tipo de robo al estar acostumbrados a confiar en cualquier persona que les de conversación. Si no es un familiar o conocido, no es de fiar.

Cambie las cerraduras de la casa

Las cerraduras sufren el desgaste por el continuo cambio meteorológico y con el paso del tiempo. El frío, el calor, la lluvia o el viento… son algunos fenómenos que hacen que se vaya debilitando con el paso de los años. Es un problema porque el ladrón solo tiene que forzar la puerta y con un poco de maña puede entrar en su hogar. Por ello, es preferible que cada cierto tiempo llame a su cerrajero y cambie las cerraduras más importantes de la vivienda. Es un pequeño gasto que tendrá que asumir por su seguridad. Siempre será mejor eso que afrontar el arreglo de los daños que puedan hacer los ladrones si consiguen entrar en su hogar. Es más barato comprar una cerradura nueva que lo que le costará un robo.

Los objetos valiosos en lugares seguros

Los productos más valiosos y/o más sentimentales deben estar guardados en un lugar que no sea visible desde la calle. Si un ladrón intenta entrar en su vivienda es posible que lo haga porque ha visto algo que le resulta goloso. Normalmente suele ser un móvil, una consola, un reloj, joyas, dinero o algo que tenga gran valor económico. Para no sufrir por ello es mejor que guarde los materiales que más quiere en un lugar seguro. Así, aunque los ladrones consigan entrar en la vivienda, por lo menos no se llevarán aquello que más cariño le tiene. Si es de valor, guárdelo con rigor.

¡No lo publiques en las redes sociales!

A mucha gente le gusta publicar en facebook, twitter e instagram que se van de vacaciones. Incluso cuelgan vídeos de toda la familia en el coche de camino a la playa o al hotel donde van a pasar unos días desconectados de la rutina. Cuidado con las publicaciones en las redes sociales porque a los ladrones les gusta saber qué personas están fuera de sus casas para ir a robarles. Aunque vaya a la piscina del pueblo o al gimnasio, es mejor no publicarlo si su hogar está vacío. Aunque todo el mundo lo haga… no caiga en ese error. Es mejor mostrar las fotos una vez que hayas regresado de los días de descanso. Si tiene hijos que están todo el día con las redes sociales recuérdales que no publique nada sobre que se marchan de vacaciones. Su hogar lo agradecerá. Si presumes de vacaciones, te quedarás sin provisiones.

Si te mudas, cambia la cerradura

Cuando llegue a un nuevo lugar donde va a vivir es aconsejable cambiar las cerraduras de las puertas principales. No solo para evitar que los antiguos dueños entren con la excusa de que se les haya olvidado algo y pongan en riesgo su seguridad, sino por si los vecinos tienen las llaves de sus antiguos dueños. Es posible que si ven que no hay nadie en casa, aprovechen para robar o para cotillear los muebles, objetos y productos de valor que hay. Para que no viva una situación así, cambie las cerraduras al mudarse. En la vivienda solo pueden entrar los nuevos inquilinos. Si no es de fiar, no le dejes entrar.

Alerta ante lo desconocido

Es conveniente que conozca a sus vecinos así como sus vehículos porque si se percata de algo extraño lo va a saber al instante. Desconfíe de los coches que estén aparcados y no le suene de nada, así como de la gente que de repente llega al barrio y le pregunta cosas que no tengan sentido. Cuidado con las llaves de casa porque si se las roban o las pierde se queda usted sin poder entrar en la vivienda. Así que, si se produce eso, deberá  llamar cuanto antes a un cerrajero para que le cambie la cerradura y le entregue unas nuevas llaves. Piensa mal y acertarás.

Las cerraduras de calidad son más seguras

Cuando un ladrón intenta entrar en una casa y no puede hacerlo porque la cerradura es buena, finalmente acaba renunciando y se marcha hacia otro lugar. Por eso es importante que tenga instalada una buena cerradura para que no consigan entrar bajo ningún concepto. Si tiene alguna duda sobre la eficacia de las cerraduras llame a su cerrajero para que le resuelva a aquello que no tiene claro y para que su hogar sea más seguro. Le convencerá porque lo más importante para un cerrajero es hacer bien su trabajo. No se arrepentirá cuando los ladrones entren en otras casas y no en la suya. Piénselo.

Desde FAC Seguridad esperamos que apliquen estos consejos y puedan volver de sus vacaciones al hogar tal como lo dejaron.